Las actividades productivas han desarrollado distintos polos de crecimiento en Chile. El crecimiento económico genera satisfacción, pero tambien problemas que debemos saber enfrentar.
Miles de personas mueren anualmente en las calles, caminos y carreteras de nuestro país.Miles de chilenos quedan con secuelas de por vida.
Millones de personas estamos día a día expuestos a un accidente de tránsito.Una actitud de atención, evitaría, quizas, tu muerte.
El 40% de los chilenos muertos en accidentes de tránsito son peatones y muchos de ellos tenían el derecho de paso.
Al cruzar una calle mira y asegúrate que no viene un vehículo, si viene asegúrate que freno, de nada sirve que tengas luz verde o un paso de cebra, si eres arrollado...
Casi mil quinientos chilenos mueren al año producto de un accidente de tránsito, más del 30% de las víctimas corresponden a peatones, aunque muchos de ellos cruzaron en zonas habilitadas, como pasos regulados y en el tiempo correspondiente a una luz verde o en pasos demarcados con franjas de tipo cebra, fueron arrollados y terminaron bajo el vehículo de un conductor que no respeto la norma establecida.
La experiencia de décadas nos enseña que los accidentes de tránsito son una problemática compleja de abordar, que las leyes por si solas no son lo suficientemente efectivas en virtud de los costos necesarios para implementar las tecnologías que se requieren, además de los gastos requeridos en los aparatajes publicitarios con que son lanzadas. Además la experiencia más cercana nos enseña que estas leyes exclusivamente represivas, que fijan su eje en sanciones económicas no son capaces de modificar la actitud irresponsable de los individuos y mucho menos construir conductas sensibles a las problemáticas que se busca atacar.
Construir conductas responsables es el objetivo de una campaña, para lo cual no sólo se requiere establecer una sanción a los infractores, sino que también educar y sensibilizar a las comunidades.
Para, Mira y Escucha es un mensaje que hemos creado en busca de generar y construir responsabilidad social, ir en busca de la conciencia de los individuos que a diario circulan por las calles y caminos de nuestro país, intentando sensibilizarlos en la importancia que tiene un actuar responsable de su parte. En los últimos años los peatones han engrosado las listas de fallecidos en calles y caminos de nuestro país, en muchos de estos casos ellos cumplían con la normativa y circulaban respetando la ley vigente, sin embargo fallecieron bajo las ruedas de un vehículo. Entender que la ley no garantiza nuestra seguridad, sino que es un marco regulatorio que permite al sistema sancionar a los responsables de una conducta considerada falta o delito, entonces es necesario comprender que es el individuo el único responsable en un gran porcentaje de la seguridad propia. En mi calidad de peatón soy responsable de mi seguridad al cruzar una calzada, por ningún motivo debo delegar mi seguridad en otra persona, como un conductor, o en un sistema regulatorio como un semáforo o un paso de cebra, ya que este sistema sólo sirve para establecer responsabilidad en caso que el conductor no lo respete, pero si eso sucede de poco sirve establecer la culpabilidad si he sido arrollado.
Para, Mira y Escucha busca construir una conducta segura, generar un hábito donde todos paremos, miremos y escuchemos antes de cruzar la calle, si asociamos esto como un comportamiento la posibilidad de ser arrollados y morir en un cruce disminuye notablemente.
Recuerda el cementerio está lleno de peatones que tenían el derecho de paso…
Con un balance negativo, según Carabineros, termino el fin de semana recién pasado.
De acuerdo a las estadísticas de la policía 27 fueron los fallecidos; 11 por colisiones, 12 por choques, y siete por volcamiento.
De cifras es lo que escuchamos y vemos en los medios de comunicación en estos periodos de alta mortandad en calles y caminos de nuestro país; unos defienden una baja comparativa, los recientes 27 fallecidos con los 33 del 2007, periodo similar en días a este 2012, otros hacen alusión a los 11 o 17, según la fuente utilizada, fallecidos el año 2011, respaldando por cierto un alza en la cifra de víctimas fatales. Cifras y más cifras se discuten y defienden, alguien nota que tras esos números fríos existen familias que han sido golpeadas por la muerte de un ser querido, padres, madres, hermanos, hijos o un gran amigo que producto de un error de alguien, cualquiera, falleció trágicamente en una fecha donde todos queremos amor y alegría.
Las cifras por cierto que son importantes para la comparación y posteriores medidas que siempre buscan el bien común; que las personas dejen de morir producto de un accidente de tránsito, pero en este mundo de la comunicación de la imagen, de la información, en esta sociedad donde es en extremo importante la inmediatez parece que hemos perdido el foco.
Fiel a la insistencia que me ha caracterizado en mis treinta años de profesión, como ingeniero en tránsito y profesional de la seguridad, no puedo obviar el hecho que las personas siguen muriendo en las calles de mi país producto de la imprudencia y la falta de educación vial.
No puedo dejar de preguntar qué hacemos como sociedad para intentar mitigar el dolor de tantos que vieron y verán a sus seres queridos entre fierros retorcidos, no puedo evitar cuestionar el comportamiento insensible de aquellos que sólo miran a los lejos el sufrimiento, sin entender que en cualquier minuto puede ser propio. Convertirse en víctima de un accidente de tránsito, en una sociedad donde se prioriza el conocimiento teórico por sobre la experiencia y la sensibilidad, es cuestión de tiempo. Cualquiera de nosotros puede pasar a engrosar las frías cifras oficiales convirtiéndose en víctima de la imprudencia, de una actitud indolente y de esta conducta nacional de actuar irresponsable, que viene en aumento produciendo muertes y dolor desde hace décadas en nuestro país y el mundo entero.
En esta Navidad 27 chilenos murieron en accidentes de tránsito y otros tanto pueden hacerlo el próximo fin de semana, no es suficiente comparar cifras, debemos hacer más…
Entrevista a Jaime Bravo en 24H. "Es aventurado hacer una proyección en seis meses, cuando todas las estadísticas a nivel mundial se trabajan, cuando menos entre uno y dos años".
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Cuantas veces hemos sido víctimas de tacos y congestión producto de estos paleteros que salen de construcciones o edificios a detener el tránsito para que sus vehículos ingresen a la circulación. Por ley en Chile sólo la policía de Carabineros puede hacer regulación y gestión de tránsito.
Es importante saber actuar frente a la luz amarilla del semáforo, hago esta aclaración debido a que algunos comentaristas de tránsito han señalado en los medios de comunicación que esta significa detención. Esta afirmación, basada en el desconocimiento, puede generar confusión en los automovilistas y peor aun puede provocar accidentes.
La autoridad de transporte desarrolla una gran campaña comunicacional, donde no se escatiman los recursos, para posicionar el consumo de alcohol como la principal causal de accidentes de tránsito en nuestro país. Debido a esta flagrante conducta de desinformación a los ciudadanos es que me permito aclarar que la causal de alcohol en los accidentes de tránsito en Chile representa una cifra no superior al 12%, siendo la imprudencia en la conducción la mayor causal de accidentes en nuestra sociedad, con números cercanos al 70%.
Cuando veo la foto de la pequeña Emilia no puedo más que pedir perdón por ser parte de una sociedad tan indolente, una sociedad que sólo reacciona frente al dolor espontaneo de la tragedia, pero que en ningún caso está interesada en destinar tiempo, ni menos recursos a educar ni sensibilizar.
Emilia Silva Figueroa no debió morir ahora, pero no será la única, muchas Emilias más terminarán sus días producto de un accidente donde la irresponsabilidad estará presente y muchos irresponsables como Nelson Fariña deberán pasar años de vida en alguna cárcel del país, pero esta sanción no nos devolverá a Emilia ni compensara el dolor de sus padres, que soñaban con verla crecer.
Educar y sensibilizar sobre el valor de la vida son los grandes objetivos de la sociedad y las autoridades los llamados a liderar este cambió que evitará que Chile deba llorar a otra víctima inocente como Emilia Silva Figueroa.
El termino señalética, muy usado en nuestra sociedad, no es sinónimo de señal, sino que hace referencia a la actividad del diseño gráfico que estudia y desarrolla los modelos y símbolos que se asociarán o utilizarán para crear una señal que sea efectiva y entendida por la sociedad.
Las campañas de seguridad vial en el mundo desarrollado han migrado en busca de los contenidos que tengan relación directa con las emociones.
Hoy los mensajes y contenidos creados buscan educar por medio de sensibilizar a las sociedades, muy distinto a la actitud coercitiva que adopta el estado de Chile frente a la misma problemática.
